Síntomas que conviene no ignorar
- La llave entra con dificultad o cuesta girarla.
- El resbalón no engancha y la puerta se queda abierta.
- Para cerrar hay que empujar o levantar la puerta.
- La manilla o el pomo están flojos o no recuperan su posición.
- Los pestillos se quedan a medio recorrido.
Causas más habituales
- Suciedad y falta de lubricación adecuada en el cilindro o en el mecanismo.
- Desgaste de muelles, levas o del propio bombín por el uso diario.
- Desalineación entre la puerta y el marco, que hace trabajar la cerradura forzada.
- Piezas rotas tras un golpe, un intento de forzado o el uso de una llave en mal estado.
¿Reparar o sustituir?
Suele compensar reparar
Cuando el problema es de ajuste, limpieza o de una pieza concreta y el resto del mecanismo está en buen estado.
Suele ser mejor sustituir
Si el desgaste es general, no hay repuestos o la cerradura ofrece poca seguridad. Ver cambio de cerraduras.
Si el fallo está solo en el cilindro, la solución más sencilla puede ser cambiar el bombín.
Consejos de mantenimiento
- Usa lubricante específico en seco para el bombín, una o dos veces al año.
- No fuerces la llave: si se resiste, algo va mal.
- Revisa que la puerta cierre sin tener que empujarla.
- Sustituye las llaves deformadas o muy gastadas por copias nuevas hechas a partir de una en buen estado.
Dónde prestamos este servicio
Reparamos cerraduras a domicilio en Andújar y en los municipios cercanos en los que trabajamos.